QUIÉNES SOMOS

Ya en 1780, la familia Perwanger comenzó a curtir cuero y pieles para agricultores y cazadores en el corazón de los Alpes del Tirol del Sur. En esa época era habitual que la población trajera las pieles de su propio ganado al curtidor. Luego el cuero se llevaba al zapatero, que confeccionaba el calzado a medida. El proceso de curtido en pozos requería dos años.

Desde entonces, el arte del curado se ha transmitido de padres a hijos. La segunda generación, con Franz Perwanger, ya exportaba el cuero al norte de Europa para la producción de calzado, arneses y cencerros. Josef Perwanger compró máquinas de curtiduría retiradas en 1960 y sentó las bases para la industrialización de la curtiduría artesanal.

Más adelante, Josef Perwanger conoció a Francesco Delladio, fundador de la marca ‘La Sportiva’. El entusiasmo que compartían por el mundo de la montaña dio lugar a la idea de desarrollar botas de montaña impermeables. Apenas cuatro años después, un tercer hombre se unió al equipo: Georg Plotnikow era un respetado químico alemán con raíces rusas. Este investigador ayudó a Josef a lograr un gran avance en el desarrollo de una nueva tecnología en el proceso de curado. A principios de la década de 1970, Josef Perwanger consiguió sacar al mercado un cuero con propiedades repelentes al agua.

Su hijo Lorenz lo desarrolló aún más, creando el exclusivo ‘Nepal Perwanger’, un cuero que también es adecuado para pegar bordes de goma. Así nació el calzado de montaña moderno.

AGUA, ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD

Para satisfacer tanto la creciente demanda de esta extraordinaria calidad de cuero como la cada vez mayor conciencia ambiental, en 1988 Lorenz Perwanger trasladó la producción a Arzignano, en Italia. La producción de la materia prima natural del cuero también requiere una conciencia ambiental particularmente pronunciada, así que la decisión de reubicar la empresa en Arzignano fue fácil: en aquel momento allí se construyó la planta de tratamiento de aguas residuales más moderna de Europa. El aumento del consumo de energía de la empresa industrial moderna también podría satisfacerse cada vez más con fuentes de energía renovables. Hoy en día, Perwanger se enorgullece de haber aumentado la participación de las energías renovables en su consumo de electricidad hasta alcanzar un 100 % sin concesiones.

La empresa Perwanger solo produce pieles técnicas, impermeables y transpirables. Debido a sus excelentes propiedades, los productos Perwanger se utilizan para la fabricación de calzado prémium en sectores exigentes, como los deportes alpinos de alto rendimiento.

No obstante, aunque el cuero Perwanger se utilice para los fines más duros y para deportes extremos, la estética también es importante. Los colores inconfundibles y sorprendentemente brillantes, combinados con superficies llenas de vida se han convertido en nuestro sello distintivo.

LA TRADICIÓN CREA EL FUTURO

Hay quien considera que una larga tradición empresarial podría interponerse en el camino hacia el futuro. La verdad, es todo lo contrario.

En Perwanger, el amor por el cuero valioso y por la naturaleza van de la mano desde hace 200 años. Hace cinco generaciones que sabemos que los productos de calidad solo se pueden conseguir con procesos de trabajo óptimos. Siempre prestamos atención para que lo que hacemos se mantenga en consonancia con la forma en que lo hacemos. Hoy esto se llama sostenibilidad.

Estamos convencidos de que con esta tradición continuaremos produciendo y desarrollando cueros de alta calidad para los consumidores modernos, hoy y en el futuro.

Obtenemos la materia prima para nuestro cuero Perwanger de productores selectos y controlados. Las pieles de alta calidad provienen principalmente de ganado de la región alpina.

Incluso en la era de la producción industrial, la producción de cuero requiere un alto grado de tacto y artesanía tradicional. Estamos muy orgullosos de ello.

Producimos cueros extraordinarios para productos modernos. Nuestro cuero combina colores brillantes con superficies sorprendentes para un resultado sin igual.